Conflictos o Crisis de pareja
Cuando hablamos de conflictos en pareja nos referimos a situaciones de desacuerdo y visiones distintas entre ambas personas.
Los conflictos tienen una connotación negativa en nuestra sociedad. Realmente, los conflictos gestionados adecuadamente con asertividad son oportunidades de avance y crecimiento en pareja.
La crisis de pareja llega cuando esos conflictos se hacen crónicos y generan desacuerdos importantes en áreas clave de la pareja y hay intereses incompatibles.
¿Cuáles son las crisis de pareja más habituales?
Igual que cada persona es única, cada pareja también es única.
Sí que es cierto también, que existen una serie de conflictos, dificultades frecuentes o épocas de crisis habituales que enumeraré a continuación basándome en el ciclo vital de la pareja, es decir, según el momento evolutivo en el que esta la pareja.
El noviazgo
La relación de pareja inicia con el noviazgo, que es cuando se establece la relación, es la etapa de conquista y enamoramiento. Aquí por ejemplo es muy importante el modelo de referencia de pareja que hemos tenido cada uno; este modelo viene de nuestros padres, y hay que ser consciente de ese patrón porque me puede influir a la hora de vincularme con mi pareja. Uno de los conflictos de pareja más común en la etapa de noviazgo es la formación de relaciones tóxicas. También, suele suceder que a uno de los dos le sea difícil diferenciarse, separarse en cierto modo, de su propia familia e iniciar una relación.
Convivencia, matrimonio o compromiso
Los 2 o 3 años posteriores al noviazgo, llega la fase de matrimonio, u hoy en día, parejas de hecho o simplemente convivencia. Podemos decir que es la etapa de compromiso y convivencia. Aquí por ejemplo una de las dificultades de pareja más habituales tiene que ver con el compromiso; puede ser que a uno de los dos no le sea fácil comprometerse; es probable que la pareja no pueda conseguir llegar a un acuerdo sobre cómo va a ser la convivencia, cómo quiere cada uno que sea la vida en común, los roles que se van a desempeñar…
El primer hijo
Con el tiempo, no todas las parejas, pero una mayoría tienen uno o más hijos. La llegada del primer hijo es lo que más suele marcar a la pareja. El primer hijo tiene un impacto grande en la pareja. Llegan rutinas muy diferentes de manera repentina y suele haber una crisis porque la crianza absorbe tanto que se abandona el espacio para el sistema conyugal, la pareja. También ocurren conflictos de pareja por el desacuerdo con respecto a la frecuencia de las relaciones sexuales… Otras veces, hay un desacuerdo en la pareja con respecto a la manera de educar y crianza.
Los hijos se hacen mayores
Luego, viene un periodo intermedio, donde los hijos son mayores, quizás incluso adolescentes, pero no independientes todavía. Suele coincidir con la edad media 40-50 años, donde hay un periodo de mucha reflexión e introspección individual sobre lo que cada uno ha hecho en la vida. En esta etapa en algunas parejas aparecen infidelidades. A veces, los conflictos de pareja en esta etapa vienen porque ha habido un desarrollo profesional y personal desigual; por ejemplo, una mujer que se ha dedicado exclusivamente a la crianza de los hijos, y cuando llega esta etapa supone una crisis personal para ella por haber dejado a un lado otras aspiraciones profesionales y personales.
El nido vacío
Cuando los hijos se van de casa, se vive un duelo importante porque la pareja vuelve a reconectarse y estar sola de nuevo como en la etapa de convivencia. Suele suceder que la pareja ha estado tanto tiempo ocupada en el trabajo y la crianza de los hijos que los conflictos surgen porque se han olvidado de ser pareja. Aquí suele ocurrir una crisis de pareja por este motivo y muchas personas me cuentan que en este momento ya ni reconocen a su pareja y se preguntan ¿y ahora qué hacemos?
La jubilación
El retiro de la vida activa para algunas personas es una liberación y un momento ansiado, y para otros se vive como un duelo o una pérdida de identidad. Puede ser una etapa donde la falta de claridad y el no aceptar y transitar ese duelo afecte a la pareja.
El mensaje oculto en la crisis de pareja
Cuando una pareja vive una crisis, lo primero, es que ambas personas reconozcan que están en una situación de malestar. No siempre ambos coincidiereis; puede ocurrir que uno crea que no pasa nada, y otro se encuentre mal.
Cuando hay problemas tendemos a huir, a taparlos, sin pararnos a pensar sobre ellos y si existe posibilidad de solucionarlos.
Una vez se reconoce, hay que parar y reflexionar: ¿Qué quiere decirme esta crisis? ¿Qué mensaje trae esta crisis sobre la pareja? ¿Y sobre mí?
En el próximo post hablaré sobre qué tienen en común todas estas crisis de pareja.

