En el anterior artículo hablamos sobre la autoestima y el autoconcepto. La autoestima se forma principalmente en la infancia y la adolescencia. Ahora bien, debemos tener presente que la autoestima siempre se puede cambiar y mejorar durante toda nuestra vida, es moldeable.
La autoestima en la infancia
En la etapa infantil, si tenemos en cuenta que nuestros hijos pasan una media de 7 y 8 horas en la escuela entenderemos la importancia que va a tener en su autoestima todo lo que allí sucede.
La autoestima académica dependerá del autoconcepto académico, que será la suma de dos opiniones: lo que yo pienso de mi y lo que creo que piensan de los demás de mí, en cuanto a mi capacidad para aprender, en general, y en las asignaturas y áreas concretas.
La autoestima y el autoconcepto en la infancia se retroalimentan de los padres y de la escuela, pero sobre todo de los padres.
Por ello, es muy importante cómo los padres y las madres comunicamos todo lo que tiene que ver con temas escolares: cuando suspende, cuando le sale mal un ejercicio, cuando falla en alguna tarea o un trabajo, cuando se pelea con un amigo, los conflictos… Más abajo os daré pautas para ayudarles a tener una autoestima académica sana.
La autoestima en la adolescencia
La autoestima en la infancia es fundamental porque luego viene la adolescencia, y su fuente de retroalimentación va a venir de los amigos. En la adolescencia, los padres pasan a un segundo plano.
El adolescente va a empezar a fijarse en su apariencia física, sus habilidades académicas y su adaptación al grupo.
La adolescencia es un periodo donde te cuestionas todo; te cuestionas constantemente a ti mismo. Los adolescentes se evalúan y valoran continuamente: su pelo, la ropa que llevan, su físico, sus capacidades y habilidades.
Y cómo no, las redes sociales van a impactar en la autoestima de los adolescentes. Su autoestima va a depender en muchas ocasiones por los me gusta que tengo en una foto, por las publicaciones más originales que hago, mi habilidad para bailar con el tiktok, las personas que han seguido mi directo en instagram…
La autoestima y el desarrollo de la identidad
Para hablar de autoestima en infancia y adolescencia, tenemos que tener claro que en estas etapas, construyes tu personalidad, tu identidad y tus valores; es decir, se está creando ese “quién soy y cómo soy”
En la infancia y la adolescencia, hay muchos cambios, sucesos y conflictos que van a ir construyendo y marcando nuestra identidad.
En la adolescencia, concretamente, hay que estar atentos porque una valoración negativa de un área de su vida puede acabar impregnando su autoestima completa. Por ejemplo, una chica que valora negativamente su imagen corporal, le puede acabar afectando a su valoración académica, personal y emocional.
9 pautas para ayudar a vuestros hijos a construir una autoestima académica sana
- Enséñale a interpretar las situaciones. Oriéntale a reflexionar ante el error y a que no se identifique con los fracasos; cuando se suspende o algo sale mal no significa que tú seas un fracaso. Ayúdale a interpretar de una manera realista y positiva, que será más saludable para él.
- Responsabilizar sí, castigar no: Cuando hay un suspenso, animadle a que reflexione, reforzadle lo que ha hecho bien y el esfuerzo. Le haremos ver positivamente su parte de responsabilidad y hacerle alguna propuesta: ¿Qué crees que necesitarías para mejorar? ¿Qué tal si la próxima vez pruebas a hacer los deberes todos los días? ¿crees que es un modo de que cada día estudies un poco más? ¿Qué opinas tú sobre si la próxima vez dedicas un poco más de tiempo al estudio?
- Reconoce su esfuerzo, sus capacidades y sus puntos fuertes. Recuérdale logros anteriores y otras situaciones en las que algo le ha salido bien. Ayúdale a ampliar el foco.
- Apóyale en sus preferencias y en sus pasiones. Sé consciente de si en realidad le estás imponiendo tus gustos y tus expectativas
- Oriéntale al autorreconocimiento. Cuando hay un logro le felicitamos, por supuesto. Ahora bien, es muy importante que él se dé cuenta de qué siente él mismo. Es fundamental para su desarrollo que él mismo reconozca sus capacidades y su esfuerzo. Así, él mismo se genera un diálogo interno positivo. Me gusta explicar a los padres la importancia de tener en cuenta la reflexión individual del niño y adolescente. Esto es imprescindible para no depender solo de las felicitaciones y reconocimientos externos.
- No sobreproteger ni hacer todo por él. Tiene que desarrollar su autoeficacia.
- Motivarle y ver si le apetece superarse, pero nunca llevarle a la obsesión por el perfeccionismo.
- Valídale emocionalmente. Muchas veces, nos sentimos mal cuando vemos a nuestros hijos llorar, frustrarse o tener miedo. Hay que dejarles experimentar y sentir todas las emociones. Fortalecerá vuestro vínculo y además le estarás enseñando a autovalidarse. Acepta sus emociones y no le juzgues.
- Para mí lo más importante: No retirad nunca el afecto. El amor no se debe retirar nunca.
Detecta problemas de autoestima y pide ayuda psicológica
Acompáñale a detectar sus pensamientos negativos y sustituirlos por otros más positivos y realistas. En este caso, si notáis que tiene muchos pensamientos negativos, catastrofistas y extremistas, podéis pedir ayuda y asesoramiento psicológico.

