Reflexión de un divorcio con hijos
En el siguiente artículo he llevado a cabo una reflexión sobre las crisis y la ruptura de pareja a partir de la película Historia de un Matrimonio . Narra la historia de una pareja casada, Charlie y Nicole, que decide divorciarse. En la película se ve el proceso de ruptura y el divorcio; muy duro y doloroso para ellos y para su hijo. Por ello, voy a reflexionar sobre el divorcio con hijos.
¡Es importante si queréis ver primero la película que no leáis este artículo (SPOILER) porque voy a enumerar varias escenas de la película!
La pareja tiene una fuerte crisis y acude a terapia, donde finalmente deciden separarse. Esto es algo común en terapia de pareja. Cuando se acude a un psicólogo para mejorar el área de pareja existe la posibilidad de que mejore; y también está la posibilidad de que se acabe decidiendo poner punto y final a la relación.
De la crisis a la ruptura de pareja
Cuando una pareja se mete en un bucle de discusiones, y no cuenta con una comunicación asertiva, es probable que acabe derivando en una fuerte crisis de pareja. Las crisis de pareja surgen porque se necesitan cambios. Hay que darle la importancia suficiente a lo que cada uno quiere expresar y tener en cuenta en la relación. La comunicación en pareja debe ser una rutina para que esas simplezas no se vayan acumulando.
En este sentido, en la película podemos observar que el orgullo y la represión de emociones por parte de los dos les acaba afectando. Ocurre con frecuencia que uno de la pareja es más expresivo que el otro. Se suele creer que aquellas personas que no expresan (en este caso, Charlie) no tienen sentimientos. Por supuesto, todos tenemos emociones; lo que sucede hay personas que no tienen una adecuada gestión emocional, no saben reconocer sus emociones ni expresarlas, incluso, las evitan y camuflan.
El desarrollo personal y los sueños individuales en pareja
La renuncia, la resignación y la conformidad en la que cae Nicole acaban mermando la pareja. Sin meterme en si hay aspectos más o menos machistas, me ha gustado como la película revela algo común en la actualidad: la renuncia de la mujer. Se ve como ella deja su sueño de ser actriz en los Ángeles para que su marido se desarrolle como director y ella ser madre. Con el tiempo, Nicole se da cuenta de qué no desea estar donde está. Charlie quiere estar en un sitio y ella en otro. Hay una incompatibilidad de propósitos y necesidades; esto suele suceder en muchas de las crisis de pareja.
Divorciarse con hijos no es un fracaso
Decidir divorciarse con hijos es algo difícil. El divorcio con hijos es un momento muy doloroso y estresante. Hay decisiones que van a tener consecuencias positivas a largo plazo, pero de inmediato generan emociones desagradables como la tristeza o el enfado. Es normal que te sientas triste, decepcionado, frustrado, cabreado…permítete sentir lo que sientes.
La ruptura de pareja tiene un período de duelo, y hay que atravesarlo. En cualquier caso, si lo necesitas, puedes acudir a un psicólogo de manera individual a gestionar tus emociones y el proceso de la ruptura.
En el proceso de separación recuerda por qué elegiste a la otra persona. Recuerda que sentiste algo profundo por el otro. Cuando las parejas se divorcian se meten en un círculo de enfado, rabia y tristeza, olvidando que algún día se eligieron y se amaron.
Y ahora, ¿os vais a destruir o vais a colaborar?
Se dice que el divorcio cuando hay hijos suele ser (para muchos, no para todos) uno de los momentos más egoístas de una persona, porque cada uno piensa en sus propias necesidades e intereses, no teniendo en cuenta los del otro ni los de los niños.
Los padres quieren muchos a sus hijos, es indudable, solo que se pierden tanto en su propia guerra que no ponen el foco de atención en los hijos. Puedo confirmar desde mi experiencia (soy hija de padres divorciados) que un divorcio con hijos mal gestionado tiene consecuencias negativas para ellos.
Los abogados y los juicios en los divorcios con hijos
Quiero que lo hablemos ‘nosotros’, le dice Charlie a Nicole. A muchas parejas les gustaría llegar a un acuerdo común sin necesidad de destripar sus vidas ante otras personas, que a veces causan daños difíciles de reparar.
En Historia de un Matrimonio, lo que aparentemente iba a ser un divorcio de común acuerdo, acaba siendo una fuerte guerra con la entrada de los abogados. A partir de ahí, cada uno empieza a adoptar posiciones e intereses incompatibles, que les alejan cada vez más de un acuerdo común.
Los abogados hacen un trabajo maravilloso, y a veces también en estos asuntos familiares, refuerzan la pelea y el ambiente de confrontación. Si decidís divorciaros teniendo hijos e ir a juicio, tened en cuenta que estáis dejando un tercero decida por vosotros y por vuestra familia.
Divorcio y juicio: Ganadores y perdedores
Un juicio conlleva un ganador y un perdedor. Es muy típico que cada miembro de la pareja piense que tiene que ganar, pero verdaderamente quién debe ganar siempre son los hijos. Y con eso, ganan los dos.
En casos de ruptura (separación o divorcio con hijos) recomiendo adoptar la perspectiva ganar/ganar. Esto consiste en resolver el conflicto de manera constructiva, llegando a un punto intermedio y colaborador.
Otra alternativa: La mediación familiar en los divorcios.
Un abogado común es una buena opción. Le podéis transmitir vuestras necesidades y preocupaciones, siempre teniendo en cuenta el bienestar de vuestros hijos. También podéis acudir a un servicio de mediación con un psicólogo (puede que algún abogado cuente con ello). Mediante el proceso de mediación os ayudaran a mejorar la comunicación y encontrar soluciones creativas para resolver los problemas planteados.
Lo que más me gusta de la mediación es que el acuerdo y las opciones que lo componen son establecidos por la pareja. Cuando hay hijos y hay un conflicto al divorciarse, recomiendo la mediación porque ambos vais a tener que seguir manteniendo una relación en el tiempo como padres. La mediación os ayudara a llegar a un consenso y que el acuerdo sea duradero porque estaréis satisfechos y comprometidos con él.
Con el divorcio no se acaba el amor, se transforma.
Al final de la película, Nicole se agacha y le ata los zapatos a Charlie. Esta escena resume la esencia de cómo se debería adoptar un divorcio, desde mi punto de vista. Cada uno tendrá que elaborar su propio duelo. Será positivo recordar el amor que os unió y entender que ese amor original ahora se transforma en cariño y respeto por compartir una de las cosas más valiosas de la vida: VUESTROS HIJOS.
¿Tenéis alguna experiencia en ruptura que queráis compartir? Estaré encantada de leeros y que compartamos reflexiones.


