
Cada vez son más las personas que buscan comunicarse de manera más positiva, dejando a un lado patrones de agresividad y pasividad. ¿Qué es ser asertivo?
La comunicación asertiva es una de las habilidades que muchas personas quieren incorporar para mejorar sus relaciones personales y de pareja, familiares y laborales.
Para definir la asertividad, primero, tendríamos que imaginar una línea horizontal; a nuestra izquierda, se ubicaría la pasividad, al extremo derecho la agresividad, y en el centro estaría la asertividad. Como te puedes imaginar, la asertividad representa el equilibrio, siendo el estilo de comunicación que más nos va a ayudar a tener relaciones interpersonales más satisfactorias. Lo que hay que tener claro es que pasividad agresividad no es ser asertivo.
¿Con qué estilo de comunicación no asertiva te sientes reflejado?
Los tres son estilos de comunicación, lo que sucede es que los que están situados a los extremos son menos adaptativos, y por consiguiente, pueden acarrear más conflictos en las relaciones interpersonales.
Comunicación Pasiva
Un estilo de comunicación pasivo consiste en no ser capaz de manifestar tus sentimientos, pensamientos y derechos, de manera que su comportamiento está caracterizado por la sumisión, la pasividad, el retraimiento y la tendencia a adaptarse excesivamente a las reglas externas. En las personas pasivas denotarás que miran hacia el suelo, asienten con frecuencia, se encorvan…pues debajo de estos gestos y posturas suele haber inseguridad y baja autoestima. Las personas pasivas complacen a los demás por miedo al conflicto y ponen en primer lugar los deseos de los demás. Son personas calladas, dubitativas, y que se dejan dominar por los demás en muchas ocasiones.
Comunicación Agresiva
Un estilo de comunicación agresivo es totalmente opuesto al estilo pasivo; la agresividad se identifica cuando la persona lleva a cabo exigencias de manera ofensiva y exaltada, sin respetar, y ofendiendo las opiniones, sentimientos y derechos del otro. Estas personas elevan bastante el tono voz; y a nivel no verbal, a su vez, puedes encontrar que señalan con el dedo y se cruzan de brazos; debajo de este estilo suele haber también baja autoestima, pero en este caso, hay una gran falta de autocontrol. Pueden usar la amenaza, son extremistas, y emplean una expresión emocional hostil. Estas personas muchas veces se refugian bajo el paraguas de que son “personas sinceras”, creyendo que como “digo lo que pienso” pues es lo correcto.
Comunicación asertiva
Y un estilo de comunicación asertivo consiste en ser capaz de transmitir y defender antes a otras personas tus opiniones, creencias, peticiones, derechos y sentimientos de una manera cómoda y sin agredir al otro. Si buscamos la definición de asertividad en la RAE veremos que lo define breve y claramente: Expresar tu opinión de manera firme. Una persona asertiva da sus opiniones de manera clara, con seguridad y respeto hacia el otro; usara un tono de voz tranquilo, y observaras que tiene una postura corporal relajada y te mirará a los ojos. La comunicación asertiva es la que más satisfacción genera en las relaciones interpersonales, porque ambas partes se sienten escuchadas y comprendidas. De hecho, la mayoría de conflictos con otras personas se originan porque no sabemos pedir al otro lo que necesitamos, no sabemos expresar de manera adecuada nuestros sentimientos, o incluso a veces, no sabemos cómo iniciar la conversación para decir lo que en realidad queremos expresar. En definitiva, en muchas ocasiones no sabemos ser asertivos.
La asertividad se engloba dentro de las habilidades sociales, que son comportamientos que se pueden aprender con el objetivo de tener una mejor interacción con el resto de personas, ya sea en el trabajo, con la familia, en pareja, con amigos… y aparte de la asertividad, hay otras habilidades, por ejemplo más básicas como la escucha, hacer preguntas, dar las gracias…y otras habilidades sociales que son más complejas, donde se encuentra la asertividad junto con la empatía, la negociación, la persuasión (no manipulación), solicitud de ayuda…
Por tanto, ya sabes que ser asertivo significa confiar en ti mismo, en tus opiniones, tus derechos, y tus deseos, pero a su vez reconocer y aceptar que los demás también tienen exactamente el mismo derecho que tú de autoafirmarse. ¿Estás listo para empezar a ser asertivo?
En el próximo post hablaremos de algunas claves para incorporar la asertividad en tu día a día.

